En la arquitectura egipcia, el elemento más característico es, evidentemente, la pirámide. Estas colosales construcciones, algunas de más de 100 metros de altura, son la principal forma del enterramiento real del Imperio Antiguo. Actualmente, todavía se discute el modo en que fueron realizadas. Los casos más representativos son las Pirámides de Gizeh, erigidas por los faraones Keops, Kefrén y Micerinos.
La escultura egipcia fue un arte estereotipizado y lleno de convencionalismos. La gran mayoría de las figuras estaban adheridas a muros o altos tronos, por lo que sólo se podían observar frontalmente. Además, los faraones y figuras de poder se representaban totalmente idealizados; como dioses o seres divinos, distintos a los simples mortales.
En cuanto a la pintura, ésta se realizaba en el interior de las tumbas y sobre papiros. Al igual que en el caso de la escultura, este arte también utiliza estereotipos para representar al cuerpo humano. Predominan los dibujos y contornos remarcados, sin respeto por el espacio y la profundidad. Los personajes se representan siempre jerárquicamente, y se utilizan colores preferentemente cálidos (rojos y amarillos) y sin graduación.



Asimismo, se desarrollaron también otras artes menores, como fueron la cerámica, la fabricación de pelucas, entre otras cosas. Los objetos de cerámica eran usuales y necesarios en la vida cotidiana, además de utilizarse en ritos fúnebres. Por su parte, la fabricación de las pelucas era importante, puesto que eran utilizadas por toda la corte real.



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Besos y te felicito!